Primero fué El Espíritu, de él El Rey nació, siendo El Mensajero, quien a La Santísima Trinidad se unió. Los Jerónimos fueron testigos, allí el acto se rubricó; el Sol como regente, el misterio reveló.
En el Real Sitio nacieron, los descendientes de esta unión; siendo el destino, quien tan noble lugar eligió. Ellos son Caballeros Blancos, y 12 la organización, el viaje es el camino, así lo quiso El Señor.